martes

Traicionando a las putas

Recupero la visión no sin antes advertiros que no es por sarna el picor, más bien por odio; y no es por contradecirme si no por recuperarme y volverme a reencontrar con lo que perdí y ahora hayo, la felicidad...

Cerdos y putas, bienvenidos de nuevo, he aquí una nueva oleada de fuegos.